Una cata de aceite de oliva es una experiencia sensorial que permite apreciar las cualidades del producto. Para comenzar, es importante elegir un aceite de oliva virgen extra de buena calidad. Primero, vierte una pequeña cantidad en un vaso y cúbrelo con una mano para calentar ligeramente el aceite y liberar los aromas. Luego, destapa el vaso y huele profundamente. Busca notas frutadas, herbáceas o incluso almendradas. En boca, toma un pequeño sorbo y distribúyelo por toda la cavidad bucal, evaluando el equilibrio entre lo amargo, lo picante y lo dulce. Un buen aceite de oliva virgen extra debe tener un sabor armónico y persistente. La cata es ideal para apreciar aceites de distintas variedades de aceitunas, como arbequina, picual o hojiblanca.




